Hay nombres geográficos que evocan en mi mente sueños de viajes no realizados pero pendientes de cumplir. Iquitos es uno de ellos.
Desde que leí 'Pantaleón y las visitadoras' (Vargas Llosa, 19__) este lugar, al que he llegado finalmente, ha permanecido en mis sueños viajeros más acérrimos.
En el capítulo de la medicina natural, esta capital de la Amazonía peruana ofrece un sinfín de remedios extraídos de plantas, cortezas de árbol, semillas y fluídos animales que lo curan todo. Visité un pequeño huerto de plantas medicinales que los guías consideran Jardín Botánico, llamado 'Chullachaqui', de _____ en la aldea Centro Fuerte, y decidí hacerle caso y probar la esencia (cocimiento diría yo) de la planta llamada 'Chuchuhuasi', un antiinflamatorio natural recomendado a personas con artritis o reumatismos. Oigame caballero, el mismo día que empecé a tomar el brebaje empecé a sentir un gran alivio en mis dolores lumbares (que habían aumentado de forma increíble nada más llegar a la selva por el alto nivel de humedad). Parece ser que es muy efectivo en problemas del sistema nervioso (Parkinson y Esclerosis Multiple).
He comprado esa y más, así que les seguiré contando de mis mejorías y rejuvenecimientos.
Visitar algún centro de rescate de animales, en las riberas de los ríos forma parte de las actividades que ofrecen los guías y, por supuesto, tiene una doble interpretación. Por un lado, los que se encargan de estos albergues han visto una oportunidad de sacar su dinerito y he podido comprobar que muchas animales se encuentrran terriblemente estresados con tanta visita, que a menudo implica tocar y abrazar. Mi propia experiencia fue horrible con los osos perezosos, que lo amable de su personalidad todos quieren abrazar. A mi me ocurrió lo contrario.
